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domingo, 27 de noviembre de 2011

Comentando un artículo de Arturo Caballero


Carlos Rivera
Carlos Arturo Caballero Medina ha escrito un artículo en Letras del Sur http://naufragoaqp.blogspot.com/ denominando El Nuevo Vocacionalismo. El escrito provoca polémica y sugiere comentarios que alimenten las ideas del mismo o difieran, en animo de debate, necesario ante tópicos de esta naturaleza.
El revestimiento académico (MBA, Doctorado, Maestrías y especialidades) hoy día es un requisito fundamental para evidenciar un aire de eficiencia y eficacia. El mundo imaginado por Alvin Toffler y otros futuristas que avizoraron este panorama competitivo como el de la tal mentada Sociedad del Conocimiento de Peter Drucker Pero, recordemos que ya Fukuyama sentenció el fin de la historia en 1989 y se fue de bruces.
El mercado, exige profesionales competentes, dispuestos a satisfacer una demanda mundial (globalizada, capitalista e interconectada virtual y físicamente). Pero este requisito académico siempre fue materia de una aspiración propia de exigencias o tareas que profundicen más las áreas de estudio de un profesional. Lo distinto, ahora es, que se busca este revestimiento en afanes de imposición del mercado y, las universidades las realizan de forma tendenciosa e interesada –propias a esta demanda-, alejando conocimientos (arte, cultura, etc.) que se consideran –hoy en día- innecesarios o arcaicos. Esto, desde las concepciones ideológicas o políticas que mantenga también el centro de estudios.

En esto, las ingenieras (y carreras cortas tecnológicas) propias a uso de la técnica y la innovación se mantienen a la vanguardia, junto a los estudios económicos y administrativos propios a estos intereses. Atilio Boron, sociólogo argentino, en una conferencia magistral que diera, denominada “Las ciencias sociales en la era neoliberal: entre la academia y el pensamiento crítico” (1) haciendo un apretado comentario del Informe Gulbenkian, presidido por Immanuel Wallerstein en 1995 y de amplia repercusión mundial, que dio cuenta de este debate problemático de las Ciencias Sociales y su crisis que -según el informe- data del siglo XIX. El documento asume desafíos como: 1.-La incorporación de la teoría freudiana en el ámbito de las Ciencias Sociales. 2.-La cuestión del euorcentrismo. 3.-La construcción social del tiempo (Braudel). 4.-La cuestión de la complejidad (Prigogine). 5.- El feminismo. 6.- La modernidad

Dice Boron, además, en esta conferencia mencionada:” En el terreno más concreto de las Ciencias Sociales se comprueba que el neoliberalismo ha instaurado la barbarie del reduccionismo economicista que hoy nos aqueja.” El “Homo economicus”, dice. Acusa, en la conferencia a dos tradiciones nefastas: El triunfo ideológico del neoliberalismo y el postmodernismo. A esta última, tradición le atribuye derrotismo y conformidad con un mundo lejano a las acciones transformadoras.

Pero volviendo a Pierre Bourdieu y la subdivisión que hace de estas especialidades como la reproducción de una estructura social dominante (señala la medicina, el derecho y las escuelas de negocios) sobre otras disciplinas subordinadas a las primeras. Ser abogado, médico o tener un MBA resulta hoy altamente rentable y otorga status. Acá deseo detenerme en un comentario personal: participaba en un debate universitario para Concejos de Facultad de Humanidades de una Universidad Nacional de mi ciudad y, uno de los estudiantes proponía que de las carreras de Literatura y Filosofía se elimine el curso de Estadística. Lo cual, según el estudiante, es innecesario a una profesión exclusiva de letras. Desde mi punto de vista, la comprensión e interpretación de los fenómenos sociales hoy en día y la interrelación disciplinar que mantiene una disciplina con la demografía y la estadística es fundamental en cualquier carrera, aun sea Literatura o Filosofía. Por ello, resulta complementario al ejercicio investigativo (tesis, monografías etc.) que esta exige. De esto hay que reconocer que hubo un avance, propio a someter a revisiones y mejoras la curricula académica.

Pero esa clase académica profesional dominante de la que habla Pierre Bourdieu y le otorga una representación que se refleja en la sociedad, podemos atrevernos a decir que es propia de países en vías de desarrollo. Ya que dichas membrecías de superioridad y del ejercicio de cargos públicos o de status no es similar en los países desarrollados que a las consideraciones a una determinada especialidad se hacen en nuestros lares. Un estudiante de leyes de Harvard y otro de letras o de historia de la misma universidad mantiene el mismo nivel de consideración profesional. Así mismo, los biólogos, físicos y antropólogos entre otros profesionales gozan de mayor consideración -casi- iguales al de las disciplinas que Bourdieu denomina, dominantes. Podemos hablar entonces de la asimetría académica propia a las realidades económicas y culturales.
Pero Arturo Caballero comenta también aquella crisis norteamericana entre los años 60 y 70: “En seguida, se dispuso la reestructuración de las currículas de educación básica, secundaria y superior poniendo énfasis en las ciencias exactas y tecnología en perjuicio de las ars liberalis y las ciencias sociales. El consenso era superar la crisis mediante la formación especializada de individuos en conocimientos aplicados a la solución de problemas.” Miremos que a partir de ahí las escuelas de negocios y las tendencias de los futuristas empiezan a consolidarse y expandirse por el mundo. La televisión, las grandes corporaciones comunicativas. Empieza la informática. Entonces la crisis norteamericana sirvió para consolidar una hegemonía política que se explicitaría posteriormente con mayor amplitud en el mundo.

Martha Nussbaum y Wlad Godzich complementan las ideas desarrolladas por Caballero con aportes sustanciales sobre las artes y humanidades y los antagonismos entre la técnica y el arte de hoy en día.
La instrumentalización de las ciencias sociales es un hecho –aparentemente- irreversible, la misma dinámica global. Así lo ha establecido el neoliberalismo (que tiene sus distinciones claras con el liberalismo auroral y epistemológico) y la política económica mundial que rige los destinos del planeta. Entonces, junto al modelo vienen sus matrices: lo cultural, lo académico y lo social. Los modos de vida de países desarrollados a la que las sociedades en vías de desarrollo tenemos- y debemos- de adaptarnos. Cuando Chomsky nos describe como todo ese aparato comunicativo apunta vendernos la moto (o sea el modelo) nos damos cuenta de dicha instrumentalización. Y lo académico, lo que Caballero llama el Nuevo Vocacionalismo, no es más que una de las aristas de expresión y estructuración de este modelo (valga la redundancia).Pero, si en esta lucha final, el capitalismo viene sufriendo una crisis, desde luego las Ciencias Sociales, el Arte y el Lenguaje (como disciplinas humanistas) se convierten en la vanguardia de salvación, del hombre por la sencilla razón que apunta a forjar su sentido critico. El Nuevo Vocacionalismo, también cumplirá su ciclo. El objetivo ahora es detener la creación en masa de androides y forjar un hombre nuevo, acorde a su esencia y a su entorno y no a una instrumentalización ramplona e individualista.

1 Conferencia Magistral pronunciada en el XXV Congreso ALAS (Asociación Latinoamericana de Sociología), Porto Alegre, Brasil, 22 al 26 de agosto de 2005.

2 comentarios:

Arturo Caballero dijo...

Hola Carlos, gracias por tu comentario y por darte el tiempo de escribirlo. Solo quiero agregar una observación sobre la mercantilización de los estudios de posgrado. Hasta mediados de los 80s en Peru el doctorado no requeria de estudios regulares arancelados que funcionaran como una prolongacion del grado es decir con cursos por aprobar en una determinada cantidad de ciclos. En los 90s comenzo el negocio de los postgrados. Antes el bachiller elegia a un asesor y durante un tiempo preparaba su tesis doctoral y luego la defendia ante un jurado ad hoc. ahora eso es impensable.

Es muy preocupante que en el Peru pese al crecimiento económico no se planee crear un ministerio de ciencia y tecnologia como lo hizo el BRasil en 1982 y que ahora da resultados.

Lo mas grave de todo esto es que el descuido en la formación de una ciudadania participativa.

un fuerte abrazo

Arturo Caballero dijo...

camarada a proposito de Wallerstein "Despues del liberalismo" es un magnifico ensayo que conviene leer por ahi llegando te alcanzo una fotocopia. saludos